2. Incapacidad permanente

En su modalidad contributiva la prestación por incapacidad permanente es la que percibe el trabajador que, después de haber estado sometido al tratamiento médico correspondiente, presenta reduc­ciones anatómicas o funcionales graves, previsiblemente definitivas, que disminuyen o anulan su capacidad laboral. Por tanto, dicha prestación sustituirá las rentas de trabajo que el beneficiario de la pensión dejará de percibir.
Normalmente, la situación de incapacidad permanente se produce una vez extinguida la incapacidad temporal por el transcurso del plazo máximo de dicha situación –18 meses–.

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